Para el comienzo del viaje

miércoles, 13 de julio de 2011

Dia 4 (12 de julio, Jaipur)

Cuarto dia en la India y parece que llevamos un mes. Aunque parezca mentira, uno se acaba acostumbrando a la estresante vida de este pais.

Nos levantamos sin prisa, que teniamos todo el dia para ver Jaipur. El plan inicial era ver el Fuerte de Amber y el palacio de la ciudad. Pero los planes cambian cuando se sale de la habitacion y te das cuenta de que hace mas de cuarenta grados de temperatura.

La ciudad es algo agobiante, pero no por los tipicos pesados ofrece tours o vendedores de... vendedores. Nuestro hotel se situa en el centro centro de la ciudad, pero el centro de la ciudad es la ciudad antigua (una especie de parte vieja de Donosti, para que os hagais una idea, sin sus pintxos, claro esta). La ciudad es un autentico caos, pero este caos es mucho mas agradable que el de Delhi. Eso si, uno puede encontrarse una vaca cediendole el paso a una moto en la que van cinco personas sin casco y mientras este toca la bocina para que se aparten las cabras. Jaipur es asi.

Esperamos unos 15 largos minutos al sol (a 40 grados, no lo olvideis) hasta que llega el chofer. Se le ve mas limpio, con ropa nueva y afeitado. Si al final se le estara pegando algo de nuestra elegancia. Salimos de la plaza donde se situa el hotel y nos dirijimos al fuerte de Amber.

El fuerte es espectacular, con una muralla que parece la muralla China en pequena escala. Aparcamos el coche y un tio nos intenta cobrar 25 rupias. Pero como buenos turistas, traemos los deberes hechos y sabemos que la entrada es gratuita. Ya se la metera a algun otro. Empezamos a subir las escaleras y creo recordar que para la numero 6 ya estabamos chorreando de sudor. Para que luego digan que la vida del turista no es dura...




Tardamos unos 10 minutos en subir y de camino nos encontramos con una cabra que estaba tomando el sol. No contaba gran cosa. Nos enteramos que cada dia sacrifican a una en el fuerte, asi que puede que estuvies reflexionando en sus ultimas horas.

Llegamos a la plaza del fuerte y nos sentamos, que tenemos la camiseta empapada (vamos a volver con unos cuantos kilos menos, aviso para que no os asustis a nuestra vuelta). bebemos algo y sacamos alguna foto. Para entonces empezamos a tirar del automatico, que parece ser que la fotografia no es el fuerte aqui. Despues de ver a una cobra balanceandose al ritmo de una flauta y pasear por las habitaciones de los mogoles, decidimos bajar al parking. Esperamos unos cinco minutos al chofer para que se eche su cigarro y mientras hablamos con unos cuantos hindues. Para nuestra sorpresa, no nos quieren vender nada! Simplemente quieren aprender algo de castellano y ensenarnos algo de hindu (cosas como: "hola chicas, que tal estais" o "que guapas sois").


De vuelta a Jaipur, paramos en una nueva fortaleza (y ya van unas cuantas) e intentamos meternos gratis por ser estudiantes, pero no cuela, no tenemos tarjeta. En esta fortaleza se encuentra uno de los cañones mas grandes del mundo. Un canon que podia disparar una bomba a una distancia de 35 kilometros y que hacian falta 4 elefantes para girarlo y cambiar de objetivo. Ahora, aqui viene el chiste: solo se podia disparar una sola vez.

Despues del fuerte, bajamos a comer algo a la Ciudad Antigua de Jaipur y nos dejamos recomendar por el chofer. Un acierto. Nos lleva a una tasca donde comemos un delicioso arroz con verduras y pollo. Le decimos al chofer que coma con nosotros y en total los tres platos de arroces, dos botellas de coca cola, una de agua y pan nos sale por 450 rupias, unos 7 euros.

Por la tarde decidimos darnos un caprichito (que no hay muchos por aqui) y nos vamos a un hotel de lujo a darnos un bano en la piscina. Antes de pagar las 600 rupias (10 euros al cambio), decidimos ver que pinta tiene la piscina, que ya no nos fiamos ni de nuestra sombra aqui.

Despues de tres horas de baños y siesta, nos vamos a cenar a un restaurante recomendado por la guia: buena comida hindi, en azotea y en un sitio tranquilo. Queriamos darle algo de propina o invitarle a cenar al chofer, asi que decidimos que este era el momento y se viene con nosotros a cenar. Subimos a la azotea y ahi nos encontramos con Michael, un ingles muy simpatico que nos cuenta como va su viaje por aqui. Lleva tres meses de viaje por el norte y Nepal, asi que le preguntamos que le parece, a donde ir, que ver en Nepal, etc. Michael trabaja en el bar del restaurante tres horas al dia y con ello le costean una habitacion del hotel. Un crack.



A los 20 minutos llega la comida y nos damos cuenta de que hemos pedido demasiado: no entra en la mesa. El chofer esta totalmente on fire y nos cuenta de todo: desde que tiene dos hijas, que vive en Delhi y lo mas gracioso, que esta a dieta! Cualquiera lo diria. No se si fue porque lo pagamos nosotros o que, pero se puso morado el campeon. Comio lo suyo, algo de lo nuestro y ademas al bajar, se tomo el tipico beeja. El beeja consiste en meterse primero en la boca unas hierbas y despues otro tanto de azucar. Se mezcla en la boca y se traga. Con todo esto se consigue digerir mejor la comida y mas le valia al chofer, con la tripada que se metio.

Como sobro la mitad de nuestra comida (y un cuarto se la comio nuestro querido chofer), decidimos meterlo en algun paquete y llevarselo a la gente mas necesitada. Asi que de vuelta paramos donde un anciano con un nino y decidimos darsela. Pero habia gente mas necesitada y un hindu nos llevo a donde los mendigos, que estaban comiendo sobras del suelo... asi que por lo menos esa noche cenaron algo mejor.

De vuelta al hotel, el amigo chofer nos deleito con el momentazo del dia. Situacion: el coche entra en la plaza donde esta la entrada del hotel. Ahi hay como tres personas durmiendo en el suelo al aire libre, que hacia una noche mas que agradable. Pues al tio no se le ocurre otra cosa que frenar a escasa distancia de uno de ellos con las luces, y para redondearlo, mete varios bocinazos en la oreja que dejaron al pobre medio sordo, sino al borde del coma. No contento con el show, hizo un amago de atropello que dejo al pobre hombre, que minutos antes dormia placidamente, en un estado de shock. Se desconoce el paradero y la situacion de dicha persona, andie ha preguntado por el. Eso si, el chofer durmio sin ningun remordimiento.

Y la noche no dio para mas. Ducha fria y a la cama, que aun nos quedan muchos fuertes que ver.

martes, 12 de julio de 2011

Dia 3 (11 de julio, Delhi-Jaipur)

Antes de nada, deciros que escribo sin tildes (el teclado hindu no nos lo permite).

Ayer (lunes 11 de julio), la intencion era salir del hotel sobre las 7 de la manana, que era la hora que habiamos pactado con el chofer. Nos despertamos a las 6.55, con una llamada de este, asi que le dijimos que bajabamos en 10 minutos (mentira) y nos levantamos a todo correr para hacer las maletas y marchar hacia Jaipur: la Ciudad Rosa y capital de Rajastan.

Lo que un trayecto de 200 kilometros en un pais occidental equivale a poco menos de dos hora, en la India se convirten en 5, 6 o 7 horas. Hago un alto en el camino para explicar la peculiar forma de conducir de los hindues: los coches estan equiparados con intervitentes, luces, espejos y otros accesorios realmente necesarios en Europa. Sin embargo, en la India carecen de valor. ¿Para que dar el intervitente si puedes dar un bocinazo y con ello avisar de tu proximo movimiento? Ademas, despues de dos dias con el coche nos damos cuenta de que los espejos estan recogidos, o simplemente no hay retrovisores, para meterse mejor entre el trafico. Lo alucinante es que todo el mundo pita y todo el mundo tiene prisa en la ciudad. Pero al salir a la "autopista", la velocidad media no excede de los 30 kilometros por hora.

Siguiendo con nuestro trayecto Delhi-Jaipur, el camino se nos hace eterno. En la autopista, con peajes negociables, te puedes encontrar con vacas, miles de camiones vacios, inundaciones o coches en direccion contraria. Desde aqui exigimos al gobierno de la India una campana de aprendizaje de conduccion. Fuera bromas, tardamos unas 7 horas en llegar a Jaipur (salida a las 7.20 y llegada a las 14.20), no sin antes detenernos en un bar de la autopista para tomar un delicioso sandwich (que a Borja le ha quitado el hambre para tres dias).

Nada mas llegar a Jaipur nos instalamos en el hotel y, al fin, un hotel dispone de wifi! No nos lo podemos creer. Dejamos las cosas en la habitacion del hotel y bajamos al hall a informar a la gente de nuestra llegada mientras esperamos que el chofer coma y se acicale.

Hago otro alto en el camino para describir al jefe del hotel: se parecia al tipico malo malisimo, que al principio parece simpatiquisimo y te quiere ayudar con todo. ERROR. Personaje dudoso.

Como no, nos intenta vender un guia, con visitas de Jaipur y tal, pero declinamos amablemente, ya que disponemos de un chofer particular, que ademas se empieza a soltar poco a poco. Cogemos el coche y le decimos que queremos ir al centro de Jaipur, pero sorpresa (y ya van unas 20 durante el viaje): la ciudad esta a 15 kilometros de la ciudad. Cabreadisimo, le digo al chofer que se de la vuelta y que nos lleve al hotel, que nosotros contratamos un hotel en Jaipur, no cerca de Donosti. Pero antes, el chofer tiene la maginifica idea de coger a un "amigo" suyo, que casualidad es guia.

De vuelta en el hotel, le decimos al jefe-malo que nos queremos ir, que hemos pagado mucho dinero y que es nustro derecho cambiar de hotel. El tio ya no es tan majo y nos dice que muy bien, que nosotros veremos que hacemos. Ala, agur, ahi te quedas majo.

Llamamos a Shaffi (el operador de la agencia, alias "Al Pacino" por su voz rasgada) y nos dice que no hay problema, que nos coge otro hotel. Rapidamente hacemos las maletas y firmamos el checkout.

Rumbo al nuevo hotel (nuevo en el sentido de que cambiamos de hotel, no nuevo literalmente), el amigo del chofer nos hace las tipicas preguntas: de donde somos, cuantos dias vamos a estar en la India, a donde vamos despues, etc etc. Hartos ya de las tipicas preguntas, tiramos de imaginacion y preparamos respuestas como:

-No, es que estudiamos aqui, en Bangalore.

-No, es que tenemos amigos en la India y estamos de visita.

-Vamos a estar en la India tres semanas y luego nos vamos a Tailandia o China (?)

Ellos se lo toman a risa, pero por lo menos evitamos que nos intenten meter algun tour. Peeeeero, esta vez el amigo del guia (que para entonces no sabemos que pinta ahi), nos pregunta si queremos piedras "preciosas" o telas. Casualidad, el dia anterior leimos que hay una estafa en Jaipur con las piedras supuestamente preciosas: te venden piedras a un modico precio con la promsesa de poder revenderlos en Europa por el doble o el triple. Asi que le decimos: mira majo, llevo 3 dias en la India a y a mi ya no me la cuelas.

Llegamos al hotel y este parece que esta algo mejor, situado en el centro centro de la ciudad. Dejamos las cosas y damos una vuelta con el chofer, que para este momento se viene arriba y nos empieza a ensenar palabras en hindi, nos canta e incluso pita a las chicas guapas a nuestra peticion. Nos da una vuelta y nos deja en la calle principal de la ciudad, donde nos conectamos a internet (lo necesitabamos!) antes de cenar.



Cenamos en un restaurante de aqui (el tipico chicken tandori) y vamos al parking donde nos espera nuestro querido chofer (si, es triste, aun no nos hemos aprendido su nombre) medio dormido. Este es nuestro chófer (el tío posa cuando le pedimos una foto):



 La noche no tuvo nada mas que contar: ducha en el hotel, pijamada (de hombres, aunque suene femenino) y a la cama.

Hoy (martes, 12 de julio) ha habido otras muchas historias que las contare, pero ahora mismo nos vamos corriendo que nos vamos a cenar comida hindu vegetariana en una azotea.

Otro dia mas, saludos a familia, amigos y parientas y que sepais que todo marcha estupendamente. Pedir disculpas por la ortografia, pero se ha hecho todo lo posible por no ofender a la RAE. Como premio a los fieles lectores del blog (y a la gente que ha llegado hasta el final de esta "chapa", os deleito con una foto nuestra, sacada en la tumba de Gandhi:



To be continued

domingo, 10 de julio de 2011

Día uno y dos (delhi)

Después del duro viaje con escala en munich, y a pesar de las adversidades (niño gritando mientras dormimos, alemanas bordes detrás, etc), llegamos a delhi sobre las 9am sanos y salvos.

Nada más aterrizar, notamos la humedad de la india y cogemos un billete para delhi por unas 400 rupias (unos 6 euros). Sabiamos que nos iban a intentar timar, pero el intento se timo comenzó desde el primer momento: a medio camino, el taxista nos para en una oficina de turismo supuestamente "oficial", ya que casualmente el resto de las oficinas están cerradas. Ni una hora en delhi y ya nos la quieren meter. Declinamos la oferta amablemente y el taxista nos para en la estación de nueva delhi.

Recorremos con mochila en mano unos dos kms en busca de un hotel. Y total que nos pegamos una sudada que, como dice borja, ni en el min 90 de un partido. Después de inspeccionar dos hoteles, decidimos quedarnos en el tercero, que es el que mejor pinta tiene. Pero eso si, nos hacen pagar antes del check out y el precio inicial doblaba el final.

El hotel no tiene mala pinta, pero después de un par de intentos de timo, desconfiamos de cualquiera. Salimos pitando a inspeccionar la zona y descubrimos la verdadera india: mucha pobreza y miseria. Gente tirada en la calle, comiendo en el suelo, niños con enfermedad pidiendo dinero, etc.



Recorremos Pahar Gang (la zona mochilera) y batimos el record de intentos de timo: unos 30 se nos acercan en 20 mins ofreciendonos viajes u hoteles. Ah, y como no, también nos dicen que debemos ir a una oficina de turismo (eso si, oficial, que todos son del gobierno).

Sobre las 14 horas el calor, la humedad y todo lo bueno de India nos puede y decidimos comer en un restaurante de comida rápida hindú. La comida estaba buena, pero hasta entonces no conociamos lo que era la comida "spicy" de india.

Llevamos unas 5 horas en delhi y son suficientes para darnos cuenta de que estamos en un mundo completamente diferente: los coches conducen por donde les da la gana (ya que para avisar de su movimiento con un simple toqque de bocina es suficiente), las vacas ceden el paso en las carreteras y entre los chicos se ha instaurado una moda de llevar pelo naranja e ir de la mano.

Total, que después de comer decidimos dsscansar (2 días sin dormir o durmiendo en tienda de campaña y en el avión es muy duro).

Sobre las 19 horas no aguantamos más y nuestra adicción al facebook (y la necesidad de informar a la familia) nos llevan a un ciber de "high speed". Sobre la tarde la gente nos deja de agobiar y nos vamos acostumbrando al ambiente de la ciudad, lo que mejra notablemente nuestra estancia y percepción de delhi.

El resto del día normal: cenamos en un bar en la bulliciosa main bazaar y tomamos una cerveza en una azotea con unas amigas catalanas que hicimos en el aeropuerto de munich. Eso si, antes de retirarnos a nuestro magnífico hotel, donde nos espera un grillo (detrás del armario) con ganas de no dejar dormir a borja.

Al día siguiente madrugamos y decidimos cambiarnos de hotel (a uno con wifi y desayuno). Maletas al hombro, no pegamos otra sudada en busca del amax inn hotel. Un conductor de rickshaw nos ofrece una vuelta por delhi y aceptamos, pero en el hotel nos dicen que desconfiemos de esta gente, que seguramente nos quieran llevar a una oficina de turismo "oficial", y que el del gobierno está cerrado. Le decimos que no nos lleve a ninguna oficina y, efectivamente, el tío nos lleva a una. Le decimos que sabemos que la estación de tren está abierto, pero sigue insistiendo. Ni bajamos del tuc tuc.

Al final se decide a llevarnos a la estación, donde nos espera un "agente oficial del gobierno". Él nos indica que debemos ir a la agencia oficial de verdad y nosotros volvemos a picar. Para este punto ya no nos fiamos ni de nuestra sombra.

Total, que salimos de la agencia con chófer, con trenes y con hotel para 10 días, todo por un buen precio (o eso creemos). A parti de ahí ya nuestro chófer particular nos lleva a todos los sitios de delhi, pero el pobre no entiende ni papa de inglés, por lo que no nos da mucho juego.

Realizamos actos de buena fé durante el día: compramos helados a los niños, al chófer, damos algo de propina a otro níño y nos dejamos que la gente de aquí se permita el lujo de sacarse fotos con nosotros. En la mezquita de Jas Jamid la gente no para de sacarnos fotos, aunque puede ser en parte debido a la falda que nos ceden en la entrada a borja y a mí, que ni la mismísima shakira.



A la vuelta nuestro chófer y guardaespaldas nos lleva al hotel, donde nos duchamos y nos vamos pitando a cenar que, esta vez sí, al pizza hut (debido a nuestra necesidad de una dosis occidental). Alguna cerveza en otra azotea de main bazaar y al hotel, que mañana toca viaje a jaipur a la apetecible hora de las 7 de la mañana.

Saludos a todo el mundo. Los tres estamos genial, echando (algo) de menos a la familia, amigos y respectivas y poco a poco nos vamos acostumbrando a la acelerada vida de la india.

To be continued.

miércoles, 6 de julio de 2011

Últimos flecos

Quedan menos de dos días para que, mochila al hombro, demos comienzo a nuestro viaje. Dos días para los últimos preparativos y comprar alguna cosilla que podamos necesitar. Medicinas antipalúdicas, repelentes de mosquitos, gasas, vendas etc... son las últimas cosas que estamos añadiendo a nuestro equipaje. La idea es llevar un equipaje ligero y ágil para poder pasar el día andando sin dificultad. Además las altas temperaturas de esta época hacen posible viajar con el mínimo de ropa. Algún pantalón fino, algunas camisetas o camisas que transpiren y poco más. ¡Ya estamos ansiosos por comenzar! La siguiente entrada en el blog será escrita desde la India.

martes, 7 de junio de 2011

Ruta planificada

Después de indagar y buscar información sobre los lugares, la ruta ha quedado planificada. De este modo, el viaje se dividirá en tres partes:

1- Desde Delhi hasta Varanasi (del 9 de julio al 19 de julio). De camino entre estas dos ciudades haremos escala en Agra, para ver el Taj Mahal, y en Kanpur debido a la larga distancia que separa a Delhi y Varanasi (unos 800 kilómetros). La idea es pasar una noche en Agra y tres en Varanasi, a partir de ahí, aventura total.




2- Una semana en Nepal (del 19 de julio al 26 de julio). Cogeremos un vuelo directo desde Varanasi a Katmandu el 19 de julio al mediodía. Haremos noche en la capital de Nepal y al día siguiente partiremos hacia Pokhara en bici, haciendo escalas en varios lugares como Bandipur.



3- La zona de Rajastán (del 27 de julio al 2 de agosto). Después de dejar a Gurru en Delhi, partiremos hacia los desiertos de la zona oeste de la India. Durante este recorrido visitaremos ciudades como Jodhpur, Jaipur, Bikaner o Ajmer, para acabar volviendo a Delhi el día 2 de agosto.





miércoles, 1 de junio de 2011

Ya hemos cogido los vuelos internos para ir desde Varanasi a Katmandú, y de aquí a Delhi. Dudamos entre ir por tierra o por aire a Katmandú, pero a pesar de los precios elevados, nos ahorramos dos días de paliza en autobús por unas carreteras malísimas, además de ganar esos dos días en Nepal.

viernes, 13 de mayo de 2011

Katmandú - Pokhara

La ruta va cogiendo forma poco a poco. Hoy nos hemos reunido y hemos decidido finalmente el itinerario a seguir. Muy parecido al que pusimos unos días antes, dejaremos el Rajasthán para el final ya que Gurru tiene que coger el avión una semana antes. En algo en lo que sí hemos coincidido los cuatro es en las ganas de cubrir la distancia entre Katmandú y Pokhara en bicicleta. Saldríamos de la capital nepalí y dos días después llegaríamos a Pokhara, tercera ciudad más importante de Nepal y rodeada por los macizos del Dhaulagiri y Annapurna.  Estas dos ciudades están conectadas por la carretera Prithvi, y las separa  una distancia en carretera de unos 210 kilómetros rodeados de un fascinante paisaje alpino. Pasando por pequeños pueblos, templos y monasterios, surcando grandes valles rodeados por altas montañas cubriremos los 400 metros de desnivel y llegaremos a Pokhara.