Para el comienzo del viaje

sábado, 16 de julio de 2011

Dia 7 (15 de julio)

Para motivar la lectura del blog (y para los fieles seguidores), hoy incluire varias fotos de nuestro periplo.

Llevamos una semana ya en la India y bueno, no es que nos haya encantado el pais. Hay algunos lugares que merecen la pena, pero en general el pais deja mucho que desear, tanto las personas como los sitios.

Despues de esta pequena reflexion, sigo donde lo dejamos en el dia anterior (noche en el tren). El viaje del tren es mucho mas agradable de lo esperado y dormimos bastante. Bueno, hasta que el hombre de la litera de arriba decide abrir la persiana y sentarse practicamente encima de Borja. Ya nada nos sorprende en este pais. Ahora, bajamos en Kajurajho porque el de arriba nos avisa, que sino nos vamos hasta Pekin.

El sleeper train esta bastante bien. A pesar de ir en la peor clase (en la tercera), cada compartimento tiene seis camas y se puede dormir perfectamente. Eso si, lo de los bocinazos debe ser costumbre, porque no es normal que un tren pite durante una hora entera. Seguramente seria para que las avcas se apartasen o algo asi.

Llegamos a Kajuraho, un pequeno pueblo entre Agra y Varanasi, aunque en otro estado diferente, no Uttar Pradesh. Nada mas llegar cogemos un rickshaw con el amigo brasileno y nos vamos al hotel que nos habia contratado nuestro gran amigo de la agencia de viajes. De camino al hotel nos intentan vender guias, excursiones, etc. Lo tipico, pero a las 7 de la manana uno no esta preparado para pensar y menos en esas cosas. Asi que "yes, yes" y al hotel.

A priori tiene buena pinta, con un patio interior decente y una habitacion mas que aceptable. Nada mas llegar nos damos una ducha (24 horas sin ducharse son muchas horas, tambien en la India) y decidimos desayunar en el hotel.

Despues del estres de Delhi, Jaipur y Agra, Kajuraho nos ofrece una senacion de libertad que aun no habiamos visto en este pais. Al ser un pueblo de 7500 habitantes, es un lugar tranquilo y con gente mas agradable. Aprovechando esa sensacion de libertad (y que somos del norte), decidimos ir a unas cataratas que estan aqui al lado: 20 kilometros. Cogemos unas bicis por dos dias (un euro cada) con Andersson (el brasileno).


Nos dirigimos a las cataratas sobre las 10 de la manana, a unos 40 grados. Al principio el viaje es placentero, incluso nos permitimos el lujo de cantar la melodia de Verano Azul. Esto dura unos 10 minutos y para el kilometro 5 ya estamos sudando como nunca, con la camiseta empapada completamente. Y aun nos quedan 15 kilometros.

Al llegar nos damos cuenta de que se nos habia olvidado lo que era India: 150 rupias cada uno. Intentamos regatear pero el tio no cede. Esperamos por si se aburre o se arrepiente y en una de estas llega un rickshaw con un aleman cuanto menos peculiar. Al hombre se le ve bastante harto del pais, de tanto pagar y de tanto timo. El hombre (Weiner a partir de ahora) suelta la mejor descripcion de India que hemos oido hasta ahora: "Incredible India!". Patentamos la frase, que refleja a la perfeccion el pais. Ahora mismo mientras escribo descubro este poster en el ciber:



Decidimos pagar y entramos a la zona de las cataratas (otros 3 kilometros). Con los huesos del culo a punto de romperse, nos sentamos a verlas y sacamos algunas fotos. Es un lugar bonito, pero nada mas.



Sobre la 13 horas, con mas de 40 grados, con mas de 90% de humedad, con el monzon pisandonos los talones y sin probar bocado desde las 7 de la manana, partimos de vuelta al hotel.

La vuelta me la ahorro mejor, que fue un autentico infierno.

Llegamos al hotel, nos damos una ducha y llegamos justo justo al restaurante. Pedimos una coca cola para no marearnos y le decimos al camarero que nos llene la mesa de comida cuanto antes. Dicho y hecho (pero a la hora): tortillas, arroces con verduras, patatas fritas y sandwiches de tomate.

Al rato llegan las catalanas y decidimos tomarnos la tarde libre despues de la locura de la manana. Sobre las 7pm nos juntamos bastante gente en el patio interior a tomar unas cervezas: dos catalanas, una de Guadalajara, otra de Corea del Sur, un brasileno, nosotros y un frances.

Tengo que hacer hincapie en este hombre. Es un frances (Guillermo, en castellano) que viaja por todo el mundo, y aqui viene lo mas impactante, EN SILLA DE RUEDAS. El tio es un crack. Nos cuenta como hace un tiempo conocio a un chico que viajaba por el mundo, al igual que el, pero grabandolo en video y ambos propusieron a varias cadenas francesas hacer un programa de como viajar por el mundo como mochilero y en silla de ruedas. Tuvieron no una oferta, sino tres de diferentes cadenas francesas. Ahora mismo se encuentra por la India y Nepal preparando su primer reportaje, que sera por Mexico.

Ademas de Guillaume, conocemos a mucha gente interesante e intercambiamos muchas anecdotas y experiencias, pero la sensacion de desencanto es general.

Sacamos comida, cervezas, postres, etc. y al final nos encontramos con que mucha de las personas se han ido sin pagar y con una factura de 1500 rupias! Pagamos, nos tomamos la ultima con un hombre muy simpatico del hotel (uno de los poco de verdad) y nos retiramos a la cama.

Cada vez nos quedan menos dias para ir a Nepal. El viaje esta siendo increible, pero no por el pais en si, sino por la gente que estamos conociendo, las risas que nos echamos con los de aqui y la agradable sorpresa que ha sido el descubrimiento de la comida hindi.

Me despido con la frase de nuestro amigo Weiner: "Incredible India!". Manana sera otro dia.

viernes, 15 de julio de 2011

Dia 6 (14 de julio, Agra)

Bueno, hoy sere mas breve que hemos bebido unas cuantas cervezas y no estamos en condiciones.

Ayer (al fin) pudimos ver el Taj Mahal. Por la mañana nos trajeron el desayuno a la habitacion (algo insolito en la India). Eso si, el tio trajo 3 tostadas (una para cada), mermelada y mantequilla para una tostada y el figura nos trae leche para un cafe. Todo esto despues de insistir preguntandonos si queremos tortilla, huevos, bacon, etc. Le pedimos, por favor, que nos traiga mas mermelada y algo mas de leche para poder hacer dos cafes mas. Pues bien, tarda unos 15 minutos de reloj y nos trae menos de la mitad de la tetera de leche. Y la mermelada, pues nada mermelada, toma mas mantequilla. Es desesperante.

Despues del pedazo de festin del desayuno, quedamos con el chofer en la entrada y nos vamos hacia el gran Taj Mahal. A pesar de que no nos guste mucho India, no apetece muchisimo ver en directo una de las siete maravillas del mundo.

El chofer nos deja donde el dia anterior, y por supuesto, antes de bajar tenemos a un tuc tuc, a un guia, a un vendedor y a otro vendedor de tickets esperando. Ya no picamos, que somos veteranos en esto del timo-regateo-estafa, asi que en un audaz movimiento, cambiamos de direccion y el pobre vendedor, conductor y guia nos pierden la pista.

El trayecto hasta la entrada sur del Taj Mahal es mas de lo mismo, asi que no voy a repetirlo. Sacamos tres tickets y nos cobran 2250 rupias (unos 33 euros), algo caro para ser India, pero nadaams entrar nos damos cuenta de que lo pagado merece la pena, y mucho. Pero antes entrar, como no, nos ataca otro guia. Le dejamos claro que no le vamos a pagar anda de anda, que el vera si nos acompana o no. Dice que ok y se viene con nosotros. Con el sacamos las tipicas fotos buenas y tontas: que si saltando, que si agarrando la punta del monumento, etc etc,e sas chorradas que uno hace cuando se es guiri.





Lo se, la sudada que llevamos no es normal. Pero tampoco es normal el calor que hace: mas de 40 grados y mas de 90% de humedad. Por favor, fijaos en el maravilloso monumento, no en la camiseta empapada. Es una pena el calor y el cielo nublado, ya que no nos deja disfrutar de la belleza del Taj Mahal.

Al salir, los vendedores nos vienen como vampiros, al cuello y sin piedad. Gurru cae y compra un mini Taj Mahal. Como buenos regateadores, le bajamos el precio a mas de la mitad (ya no nos la meten) y nos vamos que ese sitio es un horror (y ademas lo hemos vivido dos veces). Antes de llegar al coche nos metemos en un ciber para ver como esta la situacion despues de los atentados y a punto estamos de salir con un bilelte a Kuala Lumpur. No os peeocupeis que al final nos quedaremos en Nepal despues de la marcha de Mikel.

A la vuelta nos tomamos a risa los timos de los guias y vivimos el momentazo del dia: un guia nos viene ofreciendo billetes para el taj Mahal y nos dice que esta cerrado. Le decimos que si, que efectivamente, la entrada esta cerrada. El nos dice que nos vende los billetes y le decimos que si, que le compramos, pero que le pagamos mas, unas 1000 rupias. Un poco descolocado, nos pregunta si 1000 entre los tres, y le decimos que no hombre, que le damos 1000 cada uno si quiere. Nos dice que por el perfecto y entonces ya le decimos que sabemos que esta abierto, que hemos estado y que no hacen mas que mentir. Una batalla ganada.

Nos vamos. El chofer nos espera. Vamos a comer al Sadar Bazaar y le invitamos a nuestro señor conductor a comer, que a pesar de no saber ni papa de ingles, es un tio majo y enrollado (seguimos sin saber su nombre y si, es muy triste). El tio no se priva de anda: tortitas con verdura, lassi de banana (batido de platano) y mas cosas. Pero bueno, el operador de la agencia es un idiota, pero el pobe no tiene la culpa y se lo merece.

Al salir nos encontramos con la apasionante vida del centro de Agra: cafe, ciber, cafe, ciber, cena. No es nuestra culpa, no hay nada mas que hacer aqui. Preguntamos en el cafe al camarero (para siempre mi gran amigo Ravi) si hay algo que ahcer por esta zona. Nos contesta que hay un Pizza Hut con wifi. Esta bien, ponme otro capuccino. Pero el hombre se enrolla un poco y nos cuenta que es de Nepal, que viaja frecuentemente y como esta el tiempo ahora.

Despues de la apasionada tarde, el chofer nos lleva a la estacionde tren de Agra. Nos espera uno de los mayores retos de la India (iamginaoslo con una melodia de terror): viaje nocturno en tren. Llegamos y decidimos darle algo de propina al chofer. Se queda esperando y le daos 600 rupias (10 euros al cambio). Y en este momento me pongo serio y me cabreo un poco: ¿por que se enfadan al darle suna propina inferior a lo que se esperan? Es mas, ¿por que hay que darles propina (y mas habiendo pagado una cantidad descomunal)? En fin, son cosas que no entedere jamas.

Entramos en la estacion y madre de dios, esto es la mas absoluta miseria: gente durmiendo en el suelo, comiendo en el suelo con las manos o sentados en la tipica postura hindi que no me apetece explicar ahora.



Decidimos ir a la cafeteria y nos encontramos con una situacion cuanto menos peculiar: la entrada por fuera tiene un detector de metales, algo normal sobre todo despues de los antentados del martes. El chiste viene cundo nos damos cuenta de que por dentro de la estacion no hay anda de control. Y el chiste es mejor aun cuando nos damos cuenta de que la estacion en si no tiene detectores.

Dentro del cafe conocemos a un brasileno de Sao Paolo muy simpatico. Muy simpatico. Tanto que de tanto hablar casi pedermos el tren, y eso que llegamos dos horas antes a a estacion. Casualidad, nuestro vagon es el ultimo y nos tenemos que pegar un spring que casi nos quedamos sin lsa botellas de agua.

Al entrar al tren ¡sopresa (y buena)! Cada vagon tiene seis camas con sabanas, mantas y almohadas. Menudo lujo! No nos lo creemos, y eso que es la tercera clase (de las peores).

El viaje ha sido muy placentero y hemos dormido casi todo el viaje.

Como no tengo ganas de contar mas y el hindu del hotel nos saca mas cerveza, me despido. Buenas noches por Donosti o por donde esteis.  

jueves, 14 de julio de 2011

Dia 5 (13 de julio, Agra)

Antes de nada, queremos informar y avisar a todos los amigos y familia que nos encontramos bien. Ayer nos llevamos el susto del dia al leer la noticia sobre los atentados de Mumbay. Por suerte, nos encontramos a mas de 1000 kilometros. Nada mas conocer la noticia, hablamos con la agencia de viajes, que todo sea dicho, no nos ha ayudado nada en absoluto (aqui solo interesa el dinero), y con la embajada mediante el numero de emergencias. Estos nos dijeron que estaban hablando con la policia y que, por ahora, las unicas ciudades en alerta eran Delhi y Mumbay. A estas dos ciudades se les ha sumado hoy Calcuta, al ser las ciudades mas grandes.

El problema es que tenemos contratado con la agencia tanto los trenes como los hoteles de los proximos 5 dias. Si no lo hubieramos hecho, lo mas probable es que hoy mismo viajasemos a Nepal. Sin embargo, la cantidad que hemos pagado a la agencia es una suma importante (un autentico timo) y al conocer que la embajada no insta a irse del pais, hemos decidido terminar nuestros 4 dias restantes en la India e ir a Nepal.

La embajada conoce nuestra situacion, nuestro recorrido y tiene nuestro numero, por lo que en caso de emergencia, se pondrian inmediatamente en contacto con nosotros.

Despues de esto, me dispongo a contaros nuestro quinto dia por el norte de la India, esta vez en Agra, la ciudad del Taj Mahal.

Madrugamos y bajamos a desayunar (esta vez los tres). El desayuno, pues bueno, sin comentarios. Tostadas con pan del ano pasado, mermelada (esto si estaba bastante bueno) y corn flakes made in Hindi. Preparamos la maleta y bajamos a la plazoleta donde el dia anterior un pobre hombre se habia llevado el susto de su vida (para los que no lo pilleis, leeros el dia 4).

Salimos a las 8 de la manana con destino a Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal. El viaje tiene mejor pinta que el primero: la carretera ("express highway" segun el chofer) es de lo mejorcito que hemos visto por aqui, con dos carriles y menos vacas de lo normal. Eso si, no faltan las tipicas motos en direccion contraria, piques entre camiones o badenes de un metro en medio de la autopista. Esto nos ha dejado alucinados: uno puede ir por la autopista y encontrarse con un baden que madre mia, o eso o con unas vallas de la policia.

A medio camino paramos en un sitio para no sabemos que. Preguntamos al chofer pero no se le entiende nada, asi que yes y listo. Mientras esperamos al chofer a que haga su no sabemos que, se nos acerca un un hindu con su mono (moyo a partir de ahora). El tio no se, pero Moyo es un crack. Da unas vueltas que ni Bruce Lee y obedece todo orden de su jefe. Hay un video grabado que intentaremos subir al facebook.



De camino paramos tambien en un restaurante de estos de carretera y al fin! Despues de cinco dias en la India encontramos patatas pringles, galletas digestive o chips ahoi. Pero, el precio casi triplica el de alli, asi que nada, a seguir buscando.

La llegada a Agra no puede ser mejor: en medio de lo peor de la ciudad y en medio de un caos terrible, nos encontramos de frente con el momentazo del dia: un tio no satisfecho con los servicios del tuc tuc (rickshaw) decide tomarse la justicia por su cuenta intentanto volcar el autocar con el chofer dentro. Casualidad, nos encontrabamos grabando el caos de la ciudad y si, tenemos el video del gran momento. Proximamente en fb tambien.

El camino al hotel es una mezcla de sensaciones, ya que al desconocer la situacion del hotel, cruzamos los dedos para que este en un buen sitio. Pero despues de unos cuantos dias en la India, hay una cosa que tenemos clara: mentalizarse para lo peor, siempre. Si te esperas una piscina "preciosa", lo mas normal es que la piscina sea algo normalito, y si en las guias pone que la piscina es normalita, adios. Y asi con todo, pero uno se va acostumbrando.

El hotel pues bueno, digamos que a la altura de las espectativas. En el check in nos preguntan todo tipo d einformacion que no estamos dispuestos a entregar: que si de donde venimos, que si a donde vamos, etc. Por lo pronto, no caemos muy bien al jefe, pero al final pasa. Pero entramos en la habitacion y sorpresa, la habitacion solo tiene una cama de matrimonio. Le pido amablemente al ayudante que nos traiga la tercera cama. Segun entra el amigo con la cama, me doy cuenta de que el somier es el mismo en el que duermen en la calle, no os imaginais que era eso. Le digo que hay no duermo y que traiga otro. Pero nada. Me vuelve a traer otro parecido con un carton para equilibrarlo. Voy a donde el jefe y le digo que no, que asi no. Me dice que no hay mas por lo que hay que dormir ahi.

Despues de marear y cabrear al personal (y mucho ademas), nos vamos con el chofer a comer y a ponernos al dia a un ciber. Sobre las cinco, tenemos al chofer esperando (y algo aburrido el pobre) para que nos lleve al Taj Mahal. Y bueno, aqui empieza la odisea.

Antes debo describir la zona del Taj Mahal: digamos que lo que le rodea no concuerda con la maravilla que hay dentro de la muralla. El parking esta situado a unos 2 kilometros de las entradas y llegando cerca de la muralla, hay una zona con muchisimas tiendas y restaurantes baratos.

Nada mas salir del parking, corrigo, antes de salir del coche, ya tenemos a un tuc tuc, a un guia y dos ninos esperando. Intentamos quitarnoslos de encima amablemente, pero nada mas salir del parking, un figura nos dice que, como no, la taquilla esta cerrada y que las tenemos que coger ahi. Claro, nosotros ya hemos leido todo este timo en los libros y nos lo tomamos a cachondeo. Le decimos que sabemos que esta cerrado. El tio insiste, y nos reimos, porque ya no nos queda otra.

El resto del camino es una autentica pesadilla. Nos atacan ochenta mil ninos, tuc tucs, guias, vendedores de lo que sea y nos intentan llevar a otro sitio que no es la entrada. Para entonces ya decidimos que lo mejor es tomarselo con humor, asi que empezamos a hacer las tipicas preguntas: de donde son, a donde van, etc. Ademas, con libro en mano, les preguntamos si quieren un guia y les empezamos a explicar como y por que se creo el Taj Mahal. A todo esto, llevamos una sudada que ni es normal.



Llegamos a la entrada y esta cerrada, pero porque el Taj Mahal se cierra a las 17 horas. Decidimos volver al dia siguiente y de camino nos quedamos en un cafe que no tiene nada que ver con la zona, al estilo Starbucks. Un buen cafe y listos para la vuelta, que es igual de dura que la ida.



Y bueno, despues ya nos enteramos de los atentados de Mumbay y dedicamos la noche a llamar a la embajada, a la agencia (que pasa de nosotro completamente) y a decidir que vamos a hacer.

Y bueno, despues de escribir todo lo sucedido durante el dia, me doy cuenta de que es una autentica parrafada. Para los que lo hayan leido, gracias, y para los que no lo hayan hecho, intentare ser mas breve en las proximas entrada. Pero sinceramente, es algo dificil con todo lo que nos esta sucediendo cada dia. India no es ninguna maravilla de pais, pero es realmente divertido.

miércoles, 13 de julio de 2011

Dia 4 (12 de julio, Jaipur)

Cuarto dia en la India y parece que llevamos un mes. Aunque parezca mentira, uno se acaba acostumbrando a la estresante vida de este pais.

Nos levantamos sin prisa, que teniamos todo el dia para ver Jaipur. El plan inicial era ver el Fuerte de Amber y el palacio de la ciudad. Pero los planes cambian cuando se sale de la habitacion y te das cuenta de que hace mas de cuarenta grados de temperatura.

La ciudad es algo agobiante, pero no por los tipicos pesados ofrece tours o vendedores de... vendedores. Nuestro hotel se situa en el centro centro de la ciudad, pero el centro de la ciudad es la ciudad antigua (una especie de parte vieja de Donosti, para que os hagais una idea, sin sus pintxos, claro esta). La ciudad es un autentico caos, pero este caos es mucho mas agradable que el de Delhi. Eso si, uno puede encontrarse una vaca cediendole el paso a una moto en la que van cinco personas sin casco y mientras este toca la bocina para que se aparten las cabras. Jaipur es asi.

Esperamos unos 15 largos minutos al sol (a 40 grados, no lo olvideis) hasta que llega el chofer. Se le ve mas limpio, con ropa nueva y afeitado. Si al final se le estara pegando algo de nuestra elegancia. Salimos de la plaza donde se situa el hotel y nos dirijimos al fuerte de Amber.

El fuerte es espectacular, con una muralla que parece la muralla China en pequena escala. Aparcamos el coche y un tio nos intenta cobrar 25 rupias. Pero como buenos turistas, traemos los deberes hechos y sabemos que la entrada es gratuita. Ya se la metera a algun otro. Empezamos a subir las escaleras y creo recordar que para la numero 6 ya estabamos chorreando de sudor. Para que luego digan que la vida del turista no es dura...




Tardamos unos 10 minutos en subir y de camino nos encontramos con una cabra que estaba tomando el sol. No contaba gran cosa. Nos enteramos que cada dia sacrifican a una en el fuerte, asi que puede que estuvies reflexionando en sus ultimas horas.

Llegamos a la plaza del fuerte y nos sentamos, que tenemos la camiseta empapada (vamos a volver con unos cuantos kilos menos, aviso para que no os asustis a nuestra vuelta). bebemos algo y sacamos alguna foto. Para entonces empezamos a tirar del automatico, que parece ser que la fotografia no es el fuerte aqui. Despues de ver a una cobra balanceandose al ritmo de una flauta y pasear por las habitaciones de los mogoles, decidimos bajar al parking. Esperamos unos cinco minutos al chofer para que se eche su cigarro y mientras hablamos con unos cuantos hindues. Para nuestra sorpresa, no nos quieren vender nada! Simplemente quieren aprender algo de castellano y ensenarnos algo de hindu (cosas como: "hola chicas, que tal estais" o "que guapas sois").


De vuelta a Jaipur, paramos en una nueva fortaleza (y ya van unas cuantas) e intentamos meternos gratis por ser estudiantes, pero no cuela, no tenemos tarjeta. En esta fortaleza se encuentra uno de los cañones mas grandes del mundo. Un canon que podia disparar una bomba a una distancia de 35 kilometros y que hacian falta 4 elefantes para girarlo y cambiar de objetivo. Ahora, aqui viene el chiste: solo se podia disparar una sola vez.

Despues del fuerte, bajamos a comer algo a la Ciudad Antigua de Jaipur y nos dejamos recomendar por el chofer. Un acierto. Nos lleva a una tasca donde comemos un delicioso arroz con verduras y pollo. Le decimos al chofer que coma con nosotros y en total los tres platos de arroces, dos botellas de coca cola, una de agua y pan nos sale por 450 rupias, unos 7 euros.

Por la tarde decidimos darnos un caprichito (que no hay muchos por aqui) y nos vamos a un hotel de lujo a darnos un bano en la piscina. Antes de pagar las 600 rupias (10 euros al cambio), decidimos ver que pinta tiene la piscina, que ya no nos fiamos ni de nuestra sombra aqui.

Despues de tres horas de baños y siesta, nos vamos a cenar a un restaurante recomendado por la guia: buena comida hindi, en azotea y en un sitio tranquilo. Queriamos darle algo de propina o invitarle a cenar al chofer, asi que decidimos que este era el momento y se viene con nosotros a cenar. Subimos a la azotea y ahi nos encontramos con Michael, un ingles muy simpatico que nos cuenta como va su viaje por aqui. Lleva tres meses de viaje por el norte y Nepal, asi que le preguntamos que le parece, a donde ir, que ver en Nepal, etc. Michael trabaja en el bar del restaurante tres horas al dia y con ello le costean una habitacion del hotel. Un crack.



A los 20 minutos llega la comida y nos damos cuenta de que hemos pedido demasiado: no entra en la mesa. El chofer esta totalmente on fire y nos cuenta de todo: desde que tiene dos hijas, que vive en Delhi y lo mas gracioso, que esta a dieta! Cualquiera lo diria. No se si fue porque lo pagamos nosotros o que, pero se puso morado el campeon. Comio lo suyo, algo de lo nuestro y ademas al bajar, se tomo el tipico beeja. El beeja consiste en meterse primero en la boca unas hierbas y despues otro tanto de azucar. Se mezcla en la boca y se traga. Con todo esto se consigue digerir mejor la comida y mas le valia al chofer, con la tripada que se metio.

Como sobro la mitad de nuestra comida (y un cuarto se la comio nuestro querido chofer), decidimos meterlo en algun paquete y llevarselo a la gente mas necesitada. Asi que de vuelta paramos donde un anciano con un nino y decidimos darsela. Pero habia gente mas necesitada y un hindu nos llevo a donde los mendigos, que estaban comiendo sobras del suelo... asi que por lo menos esa noche cenaron algo mejor.

De vuelta al hotel, el amigo chofer nos deleito con el momentazo del dia. Situacion: el coche entra en la plaza donde esta la entrada del hotel. Ahi hay como tres personas durmiendo en el suelo al aire libre, que hacia una noche mas que agradable. Pues al tio no se le ocurre otra cosa que frenar a escasa distancia de uno de ellos con las luces, y para redondearlo, mete varios bocinazos en la oreja que dejaron al pobre medio sordo, sino al borde del coma. No contento con el show, hizo un amago de atropello que dejo al pobre hombre, que minutos antes dormia placidamente, en un estado de shock. Se desconoce el paradero y la situacion de dicha persona, andie ha preguntado por el. Eso si, el chofer durmio sin ningun remordimiento.

Y la noche no dio para mas. Ducha fria y a la cama, que aun nos quedan muchos fuertes que ver.

martes, 12 de julio de 2011

Dia 3 (11 de julio, Delhi-Jaipur)

Antes de nada, deciros que escribo sin tildes (el teclado hindu no nos lo permite).

Ayer (lunes 11 de julio), la intencion era salir del hotel sobre las 7 de la manana, que era la hora que habiamos pactado con el chofer. Nos despertamos a las 6.55, con una llamada de este, asi que le dijimos que bajabamos en 10 minutos (mentira) y nos levantamos a todo correr para hacer las maletas y marchar hacia Jaipur: la Ciudad Rosa y capital de Rajastan.

Lo que un trayecto de 200 kilometros en un pais occidental equivale a poco menos de dos hora, en la India se convirten en 5, 6 o 7 horas. Hago un alto en el camino para explicar la peculiar forma de conducir de los hindues: los coches estan equiparados con intervitentes, luces, espejos y otros accesorios realmente necesarios en Europa. Sin embargo, en la India carecen de valor. ¿Para que dar el intervitente si puedes dar un bocinazo y con ello avisar de tu proximo movimiento? Ademas, despues de dos dias con el coche nos damos cuenta de que los espejos estan recogidos, o simplemente no hay retrovisores, para meterse mejor entre el trafico. Lo alucinante es que todo el mundo pita y todo el mundo tiene prisa en la ciudad. Pero al salir a la "autopista", la velocidad media no excede de los 30 kilometros por hora.

Siguiendo con nuestro trayecto Delhi-Jaipur, el camino se nos hace eterno. En la autopista, con peajes negociables, te puedes encontrar con vacas, miles de camiones vacios, inundaciones o coches en direccion contraria. Desde aqui exigimos al gobierno de la India una campana de aprendizaje de conduccion. Fuera bromas, tardamos unas 7 horas en llegar a Jaipur (salida a las 7.20 y llegada a las 14.20), no sin antes detenernos en un bar de la autopista para tomar un delicioso sandwich (que a Borja le ha quitado el hambre para tres dias).

Nada mas llegar a Jaipur nos instalamos en el hotel y, al fin, un hotel dispone de wifi! No nos lo podemos creer. Dejamos las cosas en la habitacion del hotel y bajamos al hall a informar a la gente de nuestra llegada mientras esperamos que el chofer coma y se acicale.

Hago otro alto en el camino para describir al jefe del hotel: se parecia al tipico malo malisimo, que al principio parece simpatiquisimo y te quiere ayudar con todo. ERROR. Personaje dudoso.

Como no, nos intenta vender un guia, con visitas de Jaipur y tal, pero declinamos amablemente, ya que disponemos de un chofer particular, que ademas se empieza a soltar poco a poco. Cogemos el coche y le decimos que queremos ir al centro de Jaipur, pero sorpresa (y ya van unas 20 durante el viaje): la ciudad esta a 15 kilometros de la ciudad. Cabreadisimo, le digo al chofer que se de la vuelta y que nos lleve al hotel, que nosotros contratamos un hotel en Jaipur, no cerca de Donosti. Pero antes, el chofer tiene la maginifica idea de coger a un "amigo" suyo, que casualidad es guia.

De vuelta en el hotel, le decimos al jefe-malo que nos queremos ir, que hemos pagado mucho dinero y que es nustro derecho cambiar de hotel. El tio ya no es tan majo y nos dice que muy bien, que nosotros veremos que hacemos. Ala, agur, ahi te quedas majo.

Llamamos a Shaffi (el operador de la agencia, alias "Al Pacino" por su voz rasgada) y nos dice que no hay problema, que nos coge otro hotel. Rapidamente hacemos las maletas y firmamos el checkout.

Rumbo al nuevo hotel (nuevo en el sentido de que cambiamos de hotel, no nuevo literalmente), el amigo del chofer nos hace las tipicas preguntas: de donde somos, cuantos dias vamos a estar en la India, a donde vamos despues, etc etc. Hartos ya de las tipicas preguntas, tiramos de imaginacion y preparamos respuestas como:

-No, es que estudiamos aqui, en Bangalore.

-No, es que tenemos amigos en la India y estamos de visita.

-Vamos a estar en la India tres semanas y luego nos vamos a Tailandia o China (?)

Ellos se lo toman a risa, pero por lo menos evitamos que nos intenten meter algun tour. Peeeeero, esta vez el amigo del guia (que para entonces no sabemos que pinta ahi), nos pregunta si queremos piedras "preciosas" o telas. Casualidad, el dia anterior leimos que hay una estafa en Jaipur con las piedras supuestamente preciosas: te venden piedras a un modico precio con la promsesa de poder revenderlos en Europa por el doble o el triple. Asi que le decimos: mira majo, llevo 3 dias en la India a y a mi ya no me la cuelas.

Llegamos al hotel y este parece que esta algo mejor, situado en el centro centro de la ciudad. Dejamos las cosas y damos una vuelta con el chofer, que para este momento se viene arriba y nos empieza a ensenar palabras en hindi, nos canta e incluso pita a las chicas guapas a nuestra peticion. Nos da una vuelta y nos deja en la calle principal de la ciudad, donde nos conectamos a internet (lo necesitabamos!) antes de cenar.



Cenamos en un restaurante de aqui (el tipico chicken tandori) y vamos al parking donde nos espera nuestro querido chofer (si, es triste, aun no nos hemos aprendido su nombre) medio dormido. Este es nuestro chófer (el tío posa cuando le pedimos una foto):



 La noche no tuvo nada mas que contar: ducha en el hotel, pijamada (de hombres, aunque suene femenino) y a la cama.

Hoy (martes, 12 de julio) ha habido otras muchas historias que las contare, pero ahora mismo nos vamos corriendo que nos vamos a cenar comida hindu vegetariana en una azotea.

Otro dia mas, saludos a familia, amigos y parientas y que sepais que todo marcha estupendamente. Pedir disculpas por la ortografia, pero se ha hecho todo lo posible por no ofender a la RAE. Como premio a los fieles lectores del blog (y a la gente que ha llegado hasta el final de esta "chapa", os deleito con una foto nuestra, sacada en la tumba de Gandhi:



To be continued

domingo, 10 de julio de 2011

Día uno y dos (delhi)

Después del duro viaje con escala en munich, y a pesar de las adversidades (niño gritando mientras dormimos, alemanas bordes detrás, etc), llegamos a delhi sobre las 9am sanos y salvos.

Nada más aterrizar, notamos la humedad de la india y cogemos un billete para delhi por unas 400 rupias (unos 6 euros). Sabiamos que nos iban a intentar timar, pero el intento se timo comenzó desde el primer momento: a medio camino, el taxista nos para en una oficina de turismo supuestamente "oficial", ya que casualmente el resto de las oficinas están cerradas. Ni una hora en delhi y ya nos la quieren meter. Declinamos la oferta amablemente y el taxista nos para en la estación de nueva delhi.

Recorremos con mochila en mano unos dos kms en busca de un hotel. Y total que nos pegamos una sudada que, como dice borja, ni en el min 90 de un partido. Después de inspeccionar dos hoteles, decidimos quedarnos en el tercero, que es el que mejor pinta tiene. Pero eso si, nos hacen pagar antes del check out y el precio inicial doblaba el final.

El hotel no tiene mala pinta, pero después de un par de intentos de timo, desconfiamos de cualquiera. Salimos pitando a inspeccionar la zona y descubrimos la verdadera india: mucha pobreza y miseria. Gente tirada en la calle, comiendo en el suelo, niños con enfermedad pidiendo dinero, etc.



Recorremos Pahar Gang (la zona mochilera) y batimos el record de intentos de timo: unos 30 se nos acercan en 20 mins ofreciendonos viajes u hoteles. Ah, y como no, también nos dicen que debemos ir a una oficina de turismo (eso si, oficial, que todos son del gobierno).

Sobre las 14 horas el calor, la humedad y todo lo bueno de India nos puede y decidimos comer en un restaurante de comida rápida hindú. La comida estaba buena, pero hasta entonces no conociamos lo que era la comida "spicy" de india.

Llevamos unas 5 horas en delhi y son suficientes para darnos cuenta de que estamos en un mundo completamente diferente: los coches conducen por donde les da la gana (ya que para avisar de su movimiento con un simple toqque de bocina es suficiente), las vacas ceden el paso en las carreteras y entre los chicos se ha instaurado una moda de llevar pelo naranja e ir de la mano.

Total, que después de comer decidimos dsscansar (2 días sin dormir o durmiendo en tienda de campaña y en el avión es muy duro).

Sobre las 19 horas no aguantamos más y nuestra adicción al facebook (y la necesidad de informar a la familia) nos llevan a un ciber de "high speed". Sobre la tarde la gente nos deja de agobiar y nos vamos acostumbrando al ambiente de la ciudad, lo que mejra notablemente nuestra estancia y percepción de delhi.

El resto del día normal: cenamos en un bar en la bulliciosa main bazaar y tomamos una cerveza en una azotea con unas amigas catalanas que hicimos en el aeropuerto de munich. Eso si, antes de retirarnos a nuestro magnífico hotel, donde nos espera un grillo (detrás del armario) con ganas de no dejar dormir a borja.

Al día siguiente madrugamos y decidimos cambiarnos de hotel (a uno con wifi y desayuno). Maletas al hombro, no pegamos otra sudada en busca del amax inn hotel. Un conductor de rickshaw nos ofrece una vuelta por delhi y aceptamos, pero en el hotel nos dicen que desconfiemos de esta gente, que seguramente nos quieran llevar a una oficina de turismo "oficial", y que el del gobierno está cerrado. Le decimos que no nos lleve a ninguna oficina y, efectivamente, el tío nos lleva a una. Le decimos que sabemos que la estación de tren está abierto, pero sigue insistiendo. Ni bajamos del tuc tuc.

Al final se decide a llevarnos a la estación, donde nos espera un "agente oficial del gobierno". Él nos indica que debemos ir a la agencia oficial de verdad y nosotros volvemos a picar. Para este punto ya no nos fiamos ni de nuestra sombra.

Total, que salimos de la agencia con chófer, con trenes y con hotel para 10 días, todo por un buen precio (o eso creemos). A parti de ahí ya nuestro chófer particular nos lleva a todos los sitios de delhi, pero el pobre no entiende ni papa de inglés, por lo que no nos da mucho juego.

Realizamos actos de buena fé durante el día: compramos helados a los niños, al chófer, damos algo de propina a otro níño y nos dejamos que la gente de aquí se permita el lujo de sacarse fotos con nosotros. En la mezquita de Jas Jamid la gente no para de sacarnos fotos, aunque puede ser en parte debido a la falda que nos ceden en la entrada a borja y a mí, que ni la mismísima shakira.



A la vuelta nuestro chófer y guardaespaldas nos lleva al hotel, donde nos duchamos y nos vamos pitando a cenar que, esta vez sí, al pizza hut (debido a nuestra necesidad de una dosis occidental). Alguna cerveza en otra azotea de main bazaar y al hotel, que mañana toca viaje a jaipur a la apetecible hora de las 7 de la mañana.

Saludos a todo el mundo. Los tres estamos genial, echando (algo) de menos a la familia, amigos y respectivas y poco a poco nos vamos acostumbrando a la acelerada vida de la india.

To be continued.

miércoles, 6 de julio de 2011

Últimos flecos

Quedan menos de dos días para que, mochila al hombro, demos comienzo a nuestro viaje. Dos días para los últimos preparativos y comprar alguna cosilla que podamos necesitar. Medicinas antipalúdicas, repelentes de mosquitos, gasas, vendas etc... son las últimas cosas que estamos añadiendo a nuestro equipaje. La idea es llevar un equipaje ligero y ágil para poder pasar el día andando sin dificultad. Además las altas temperaturas de esta época hacen posible viajar con el mínimo de ropa. Algún pantalón fino, algunas camisetas o camisas que transpiren y poco más. ¡Ya estamos ansiosos por comenzar! La siguiente entrada en el blog será escrita desde la India.